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Cómo incentivar en el aula a los alumnos con déficit atencional

      
Fuente: Shutterstock

En el salón de clase siempre hay alumnos a los que es más difícil enseñar, por ejemplo aquellos que sufren déficit atencional. Los niños que sufren este trastorno en la conducta suelen “no parar quietos” y puede tornarse bastante complicado llevar adelante una clase con ellos, ya que les resulta imposible mantener la atención y concentración por largos períodos, lo que deriva en un mal rendimiento escolar.


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Si bien los niños que sufren de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) deben ser diagnosticados y tratados por profesionales, los padres y docentes también deben intervenir para potenciar la motivación del alumno. A continuación enumeramos una serie de consejos de cómo ayudar y estimular en el aula a un alumno que sufre déficit de atención.

 


1 – Asígnale responsabilidades

Asignarles algún tipo de tarea que el niño sienta de alguna manera como un juego pero que a la vez conlleve una responsabilidad, como por ejemplo puede ser pedirle que sea el encargado de mantener el orden cuando tú pasas la lista. Darle instrucciones o hablarles en un tono individual puede ayudar a un mejor resultado.

 

2 – No facilites la tarea y reconoce sus logros

Algunos docentes se cansan de lidiar con estas situaciones y dejan que el niño “no haga” lo establecido en clase, lo que trae consigo una alta tasa de repetición en niños que sufren falta de atención. La paciencia es una de las características que el docente debe tener más grabada a fuego, y estos casos requieren de mucha paciencia. Intenta que el niño se focalice en terminar su tarea y no permitas que no la haga por no agotarte tú. Claro está que lo ayudarás a ver sus errores, pero deberás procurar que los descubra por sí mismo y no marcándoselos tú. Y en cuanto a sus logros, refuérzalos siempre de manera positiva, ya que esto lo motivará a querer avanzar en sus capacidades.

 

3 – No lo expongas frente a sus compañeros

Poner límites en una clase es lo normal y está bien, pero exponer al niño a constantes retos frente a sus compañeros no. Si tienes que marcarle un error llámalo por su nombre y de manera individual, ya que si lo dejas en “ridículo” frente a los demás seguramente no te ganes para nada su cariño y menos caso querrá hacerte.

 

4 – Trabaja su atención

Puedes iniciar la clase preguntando qué recuerdan de la anterior. Lo mejor es que lances la pregunta en general, y a medida que los demás niños comiencen a participar pregúntale al que le cuesta concentrarse que es lo que recuerda él. También aquí como en lo visto anteriormente (y en todo momento) debes tener cuidado con no exponer al niño frente a los demás, por lo que puedes comenzar con preguntas simples. Cuando las conteste, ofrece un feedback inmediato.

 

5 – Actitud corporal

Otra opción para lograr captar su atención es que tomes cierta proximidad con el niño, por ejemplo acercándote a su mesa y poniendo una mano en sus hombros algunos instantes mientras dictas la clase. También puedes colocar su mesa más cerca de tu escritorio y variar el tono y la inflexión de tu voz o hacer alguna seña para que fije su atención en lo que estás enseñando. Además, el contacto visual frecuente es una actitud que puede serte de ayuda para lograr su atención.



El Psicopedagogo, orientador y profesor tutor de Psicología General y Psicología Evolutiva en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Juan Vaello Orts, es autor del libro Cómo dar clase a los que no quieren, una práctica guía para docentes que tienen que tratar –entre otros- con este tema


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