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Cómo actuar frente a un conflicto

      
Fuente: Shutterstock

Tener cierto grado de discrepancia ya sea con los compañeros de trabajo, con la familia o con otras personas con las que compartimos la rutina es natural, ya que no todos tenemos las misma formas de ver y actuar frente a las circunstancias. De esta manera los conflictos se presentan y es necesario plantarles la mejor cara y resolverlos de buena forma; aceptando que “tener problemas” con los demás es algo lógico siempre y cuando éstos no sean intensos y recurrentes en tu vida.


Los motivos de conflicto entre una persona y otra o con un grupo pueden ser varios
, pero siempre se trata de formas de pensar o actuar distintas. Lo primero a tener en cuenta para atenuar los problemas es respetar a los demás no queriendo imponer nuestro punto. Naturalmente habrán decisiones compartidas con compañeros de trabajo, con una pareja o con personas importantes en nuestra vida que tengan un peso más importante y otras que no nos afecten en nada; pero la clave para parar los conflictos a tiempo es mantener la calma hasta en las situaciones más adversas. Revisa algunos consejos que te ayudarán a hacerle frente a un conflicto de la mejor manera frenando tus ganas de ir al choque cuando una situación de discrepancia se presenta.


El escritor estadounidense Napoleón Hill (quién además fue asesor de presidentes en su país), destaca en su libro “La magia de pensar en grande” 10 consejos para evitar conflictos. Tenlos presentes para impactar de forma positiva en tu vida y en la de quienes te rodean.


10 consejos para evitar o manejar de buena manera los conflictos


1 – No pierdas tu eje cuando los demás se ofusquen

Si pierdes tu eje cuando los demás se muestran furiosos puedes tener una mala reacción de la que después te arrepientas. Claro que no se trata de quedarte callado: puedes demostrar que estás en desacuerdo y molesto, pero hazlo de forma tranquila teniendo el control de tus emociones.


2 – Tu punto de vista es solo uno más

Nadie tiene la verdad absoluta sobre un hecho y al contrario, cada situación tiene al menos tres puntos de vista: el propio, el de la persona con la que se discute y el de los demás. Practicar la empatía poniéndose en el lugar del resto es un buen ejercicio para entender que no tenemos la razón siempre y para lograr ver las cosas desde otra perspectiva.


3 – Antes de hablar siéntete en calma

No hay nada más fácil para equivocarnos y decir algo indebido que hablar cuando estamos enojados. A todos nos pasa el sentirnos ofuscados frente a determinadas situaciones; pero recuperar la calma antes de empezar a hablar sobre lo que nos puso así es fundamental para que la cosa no llegue a mayores. Piensa que la discrepancia es temporal, pero sin embargo la relación, ya sea de trabajo o personal, no terminará ahí y es importante que continúe en buenos términos.


4 – Trata a los demás como te gustaría que te traten

Esta es la regla básica de toda relación humana, no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hagan o mejor aún, tratar a los demás como nos gustaría ser tratados. Has esto y no solo por la satisfacción de hacer las cosas bien, sino porque además verás cómo el mundo y la actitud de las personas a tu alrededor evolucionan de forma positiva cuando éstas se sienten bien tratadas.


5 – Piensa positivo

La vida está compuesta por momentos muy gratos y otros para nada placenteros y bastante difíciles. Es la ley de la vida, nadie puede vivir todo el tiempo 100% feliz. Pero sin embargo afrontar las tormentas con la mejor actitud mental posible puede hacer la diferencia entre sentirse torturado frente a una adversidad o sacar un gran aprendizaje de cada mala experiencia, sobrellevando mucho mejor los malos momentos.


6 – Haz preguntas y escucha las respuestas

Cuando un conflicto asome, realizar preguntas y escuchar las respuestas al respecto es fundamental para calmar las aguas; en vez de comenzar a hablar disparando argumentos sin escuchar al otro. Toma el hábito de preguntar y escuchar con atención el punto del otro.


7 – No digas algo que haga daño

Como ya hemos señalado, cuando estás furioso estás muy vulnerable a decir algo de lo que después te arrepientas, o decir algo que dañe al otro. Reprime a toda costa los impulsos que puedan llevarte a herir al otro.


8 – Señala un error sin caer en críticas destructivas

Si tienes que señalarse un error a alguien, no lo hagas desde el lado de crítica sino que busca que sea una retroalimentación o una sugerencia amigable. No te excuses bajo el papel de “frontal y sincero” para decirle cualquier cosa al otro; así que si tienes que sugerir algo a alguien, hazlo de buena manera o generarás un roce casi que instantáneamente.


9 – Si eres tolerante lo serán contigo

De la misma manera que si “lanzas” cosas e intenciones buenas seguramente te vuelvan de la misma forma, si eres tolerante con los demás los demás lo serán contigo; aún en los aspectos más negativos de tu personalidad.


10 – Reconoce cuando te equivocaste

Reconocer cuando uno se ha equivocado y aceptar la responsabilidad que se ha tenido en la generación de un conflicto habla de la humildad de una persona (una característica positiva) y además evita la victimización. Cuando aceptas tu responsabilidad en un conflicto y reconoces tu parte del error con la persona implicada, fortaleces tu relación y aprendes de las diferencias.



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Camila Siqueira Menéndez

Camila Siqueira

Redactora fanática de la comunicación, la música, la radio y desde un tiempo a esta parte, también de las series

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