Noticias

5 claves para trabajar tu asertividad

      
Fuente: Fotolia
Tanto la pasividad como la agresividad son malas estrategias para relacionarte con los demás. Ser pasivo ante las exigencias o imposiciones de los demás te hará sentir como gradualmente pierdes el respeto por ti mismo, hasta que puede que llegue un día que no lo soportes más y estalles. Y sobre adoptar un tipo de comunicación agresiva no hace falta decir mucho: siempre es una mala decisión y una forma de conducta que saca la peor parte de un ser humano, no le permite respetar las ideas de los demás y claramente no le conduce a nada bueno. El camino del medio, en cambio, es la asertividad.


En el camino del medio entre la pasividad y la agresividad es la asertividad
. Como ya mencionamos la pasividad dañará paulatinamente nuestra confianza ya que quien se deja “someter” a las necesidades de los demás no se respeta como persona, mientras que quien elige un modo agresivo para comunicarse con los demás estará metiéndose en problemas con bastante frecuencia.


La asertividad nos permite dar un mensaje claro respetando nuestros derechos y los de quienes nos rodean
. El estilo de comunicación asertivo consiste en expresar tus opiniones con respeto hacia el otro, pero respetando también tus necesidades, demostrando al resto, de forma no agresiva, que tienes confianza en tu punto de vista y que debe ser respetado así se trate de que estás realizando una crítica o de expresando un desacuerdo.


La asertividad te permitirá legitimar tus puntos de vista
, animarte a cuestionar de buena manera cuando no estás de acuerdo con algo que te involucra mostrando respeto por tus emociones pero sin caer en comunicarte de forma negativa. Ahora bien, debes saber que aunque tú te comuniques de forma asertiva, esto no te librará de que surjan desencuentros en tus relaciones tanto laborales como personales; aunque si te permitirá conocer tus emociones y enfrentar estas diferencias de modo más inteligente.


Como mencionamos, trabajar la asertividad beneficiará tu comunicación con los demás mientras respetas tus puntos de vista, haces valer tus derechos, logras vivir de forma más auténtica y fortaleces tu autoconfianza. A continuación descubre 5 claves para trabajar tu asertividad.


5 claves para trabajar tu asertividad


1 – Deja de lado la “culpa”

Deja de lado el tipo de pensamientos que te llevan a autoimponerte cuestiones que no quieres hacer y terminas haciendo para no sentir culpa. Ejemplos hay miles y comienzan desde lo más sencillo; por ejemplo: acompañar a un amigo a determinado lugar en el que prefieres no estar solo por “no ser malo”, hacer el trabajo que le corresponde a alguien más y así podríamos seguir enumerando cientos de casos.


2 – No des todo por sentado

Dar las cosas por sentado es creer que los demás deberían saber e interpretar que sientes y piensas tú aun cuando tú no te has manifestado. Si quieres algo o si disientes en algo, dilo, comunícalo, no esperes que los demás “adivinen” lo que necesitas.


3 – No actúes como si tuvieras la verdad absoluta

Cuando tienes una diferencia con alguien y quieres expresarla, la forma asertiva de hacerlo no es creyendo que tienes la razón a toda costa. Ten en claro que se trata de tu punto de vista pero éste no tiene que ser el correcto o único correcto. Ser asertivo es poder respetar tanto las ideas de los demás como pretendes que se respeten las tuyas; es decir, no imponerse como dueño de la verdad en ningún caso.


4 – Deja en claro lo que quieres

Si se trata de plantearle algo que quieres a alguien más (por ejemplo, tu jefe) no basta con describir la situación sino con dejar en claro lo que quieres. Pongamos el ejemplo de que vas a pedir un aumento de sueldo: no te enfoques en que crees merecerlo porque, supongamos, nunca te lo han aumentado, y en cambio sí pon el foco en decir de manera clara que quieres un aumento detallando los motivos por los cuáles lo mereces.

Esto no te asegurará que recibas finalmente el aumento, pero no titubear a la hora de explicar lo que quieres o piensas es fundamental para demostrar seguridad y ésta es clave para que tomen en serio tu reclamo.


5 – Evita los juicios de valor

Un error de comunicación cuando discutimos con otro una idea es enfocarnos en nuestros juicios de valor sobre determinada cosa y no sobre hechos objetivos. Esto no se aplica a cada situación ni a cada tipo de relación; pero en general el exponer los hechos concretos y no los pareceres que tengamos sobre algo le da más fuerza al argumento.


Tags:
Camila Siqueira Menéndez

Camila Siqueira

Redactora fanática de la comunicación, la música, la radio y desde un tiempo a esta parte, también de las series

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.